Y solo tus ojos me llevan a ese lugar.

Y solo tus ojos me llevan a ese lugar.
Yo no saldre ahi afuera, tú tendrás que entrar, dentro de mi.



sábado, 12 de abril de 2008


Aquella tarde me encontré caminado calles de imaginación. En ellas todo era posible; el amor era justo, oportuno, capaz de sanar cualquier herida, de transformar a cada individuo en verdaderas personas.
Al volver mi mirada me halle rodeado de transeúntes desdichados, coros deletéreos, pobres de espíritu, miserables de sonrisas, mendigos de ilusiones.
De entre esa triste muchedumbre, apareció aquel extraño anciano de infinitas barbas, de arrugas talladas a fuerza de experiencia. Todo en el era causa de asombro, pero lo que mas atrapo mi atención fue una flor ubicada en el bolsillo derecho de su gastado sobretodo gris. Así es, a modo de peto lucia la rosa más rojiza, la más hermosa de todas las existentes sobre la faz de la tierra.
Una vez a mi lado, hablo así: Ya no busques otra explicación, debes saber que el mundo es mundo, las fantasías, solo fantasías, las cicatrices que llevamos son el libro de nuestra historia, que se escribe con tinta sangre en las páginas del alma.
-¿y el amor? Pregunte- ¿Qué es el amor?
El anciano miro un instante el cielo, y luego repuso: ¿te gusta mi rosa?-
-¡Claro que si!, es hermosa.-
-¿tu crees que tanta belleza merece ser maltratada, hasta que de ella no quede ni el ultimo pétalo?
-¡¡De ninguna manera!!... La belleza jamás debe ser maltratada.-
-Rescátala entonces.-
Luego de estas palabras el anciano arrojo la flor hacia el cielo que voló a una altura suficiente como para destrozar hasta su última fibra, y volvió en caída libre.
Yo me arroje desesperadamente a rescatarla antes de que la inerte gravedad pusiera punto final a su existir.
Cuando la tuve a mi alcance la tome con fuerza, sin calcular demasiado aquel acto heroico. Esto provoco que una de sus espinas hiriera profundamente la palma de mi mano.
En cuanto la deje a salvo trate de sosegar la hemorragia con mi pañuelo.
Entonces el anciano sonrió y dijo: ¿Comprendes?. Eso es el AMOR.

1 comentario:

La Sábana Santa dijo...

Y a mí me decís profesional... Somos dos entonces o uno al menos.

Hermoso relato.